Qué bonita estas hoy!
Creo que esta frase nos las han dicho a todas las mujeres al menos 1 vez a la semana, durante toda nuestra vida.
Hay días que llegamos a la oficina, la universidad, una fiesta o el lugar que donde estaremos ese día, esperando que esa frase salga de la boca de alguna persona pero no ocurre.
Y es que ese día nos podemos la ropa que más nos gusta, la que nos queda mejor, la que hace resaltar de manera increíblemente positiva nuestros atributos, llegamos esperando esa aprobación con ansias, y nada!
Nada, absolutamente nada...
Casi como que ni existimos ese día.
Y nos preguntamos; ¿qué paso?. Nos vamos al baño, nos vemos al espejo para ver que esta mal, será que se me corrió el maquillaje? tendré restos de comida en los dientes?.
Pero no es así, todo esta bien. El maquillaje es el apropiado, tus dientes están perfectos como para un comercial de crema dental.
Pero hay algo en ti en ese día, que no te hace resaltar. Puede ser que usas esa ropa tantas veces que ya no causa impacto. Puede ser que ese día tu vibra no es la correcta.
Pero bueno así son las cosas...
Lo que más me sorprende, es que el día que te pones lo primero que encuentras, y que te maquillas con lo más básico que hay en tú estuche de maquillaje, pues resulta que ese día, ES EL DÍA!
El día que te ven bella, que apenas llegas a la oficina el primero que te ve te dice esa frase que siempre anhelas; Que bonita estas hoy!
Te sorprendes, porque sabes que ese día tal vez no estas con la ropa más nueva de tu closet, que ese día te dio flojera de maquillarte y no pusiste tu mayor esfuerzo, y que tu cabello está tan básico que solo lo peinaste un poco.
Pero resulta que esa es la verdadera tú, la que no se esfuerza demasiado, la que le gusta estar cómoda, la que se siente bien siendo ella misma.
Pasamos tanto tiempo, queriendo agradarle a los demás que siempre andamos cambiando, queremos tener el maquillaje del momento, la ropa más cool, los zapatos más nuevos, la cartera más grande. Pero resulta que eso no es importante, si todo eso que usamos opaca y oculta quienes somos.
Intentamos tanto mostrar lo que otros quieren ver, que no nos mostramos como somos.
En nuestras fotos agregamos filtros, emoticones, y cualquier cosa para ocultarnos.
Cuando salimos a la calle, caminamos con la cara abajo, viendo el celular absortos en la tecnología.
Debemos dejar de ocultarnos, caminar derechos con la frente en alto, sonreír.
Y antes de salir de casa, mirarnos al espejo y decirnos a nostras mismas:
Que bonita estas hoy!😉



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